Nº 6Conoce EspañaLección 7 de 8

Vídeo 5ª sesión

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Transcripción del vídeo

¿Qué es el profesor de la Universidad de Madrid?

tenemos presentes a través del profesor Justi para firmar, dio el salto luego a la carrera

de divulgación y los medios de comunicación. Y para nosotros es un honor tenerle hoy y

sobre todo un profundo agradecimiento de que se haya prestado a sufrir con este grupito

de interesados en la historia de España en un tema tan apasionante como es entender el

apogeo y la decadencia de España. Así que sin más preámbulo y agradeciéndole profundamente

que comparta con nosotros hoy esa experiencia que tan encandilados nos dejó a nosotros en

en bachillerato, pues le dejo que presente su tema.

Pues muchísimas gracias. Sin más dilación, no lo sé, porque estoy buscando un documento y no lo encuentro.

O sea, espérate.

Ramón, ¿me echas un momento una mano?

Sí.

Que me tengo que conectar aquí.

¿Cuál es esta?

Es ETS WIFI, la que está puesto abajo.

Y la contraseña es...

Mayúscula E, T, S, F, 1, 2, 3, 4, A mayúscula, M, F minúscula.

Así no funciona, conectamos inmovilidad.

Vale.

Muchas gracias.

Esa es mi hija.

Pero... ¿No es aquí?

Sí, sí.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Diablos.

Jolín, no la había visto.

A ver, luego me la enseño.

Creí que estaba como de tono del móvil

Loco

Es verdad

Digo, sí

Hay gente, pato

Vale

¿Te suena?

Podría ser terrible, pero no sé

Bueno

Vamos a ver si consigo

No me gusta estar sentado

me estoy con esto de la hernia

y es un poco complicado

pero bueno

tengo que daros mil gracias a todos

por estar aquí

a Ramón por supuesto

por su

insistencia verdaderamente

incombiable y desde luego digna

de mejor causa, seguro

y nada, bueno

quería que hablase un poco

de la historia de España, la decadencia de la historia de España

y contando como en dos episodios un poco

toda esta historia se tiene que comprimir en uno por las circunstancias que a uno le ocurren en estos días.

Y bueno, voy a tratar de plantear una serie de cosas que yo creo que pueden tener una...

Bueno, tienen importancia, otra cosa es que lo tenga lo que yo diga,

pero las cosas en sí, las preguntas, los planteamientos lo tienen desde luego,

porque cuando hablamos de la historia de España y cuando hablamos de la decadencia de España,

del apogeo que tuvo anteriormente, naturalmente, pues si no hay apogeo no hay decadencia,

pues nos viene siempre a los historiadores por lo menos una pregunta, ¿no?

Y es que es la que se hacía Ortega, a mi modo de ver de una forma disparatada,

Ortega es un pensador por el que tengo una gran admiración, pero en el terreno de las ideas,

en el terreno de la historia era un desastre completo, hay que decirlo, rara vez acertaba el hombre.

Y una de las cosas que decía es que en España no había habido decadencia,

porque no había habido ascendencia.

Por lo tanto, España nunca había sido nada, verdaderamente,

de manera que alguien que no es nadie no se puede hablar de la caída de.

Había, por entonces, además, una frase hecha muy conocida

en los ambientes del pensamiento y políticos,

que era la caída del Imperio Británico,

el de Risenfall, que se decía entonces,

todavía había en los años 20-30 el eco de la época victoriana,

había muerto en 1901 la reina Victoria, y el esplendor del imperio británico ya con menos fulgor,

pero todavía en aquella época seguía presente en Europa y en el mundo.

Entonces, frente a eso, España daba la imagen de ser un país sin dirección ninguna,

un país de vuelo muy corto, un país que estaba en esa esquina donde sigue estando, por cierto,

de momento, sur occidental de Europa, país, en fin, sur desarrollado,

un país que representaba un tipismo dentro del mundo y dentro de Europa,

que hacía que la gente, los intelectuales europeos en el siglo XIX,

sobre todo franceses y británicos, hubieran venido a España como vamos ahora de safari,

a Kenia y todas estas cosas, y esto queda más cerca de esos países,

y venían a vernos, a ver a la gitanilla, al torero y a visitar Granada y el Sacromonte,

y a la gente mal viviendo en las covachas de Grazalema,

y todas estas cosas que era lo que a ellos les motivaba,

a ver el subdesarrollo de un país africano en Europa, en esa esquina suroccidental y europea.

Y frente a eso, pues claro, frente a ese esplendor británico y europeo en general,

porque indudablemente el siglo XIX, qué duda cabe, es el último gran siglo de Europa,

y para algunos países como Gran Bretaña es sin duda ninguna, el siglo de Gran Bretaña,

es el siglo de la unidad italiana, es el siglo de la unidad alemana,

pues España era indudablemente el pariente pobre,

era como una especie de vagabundo desarrapado, infradesarrollado, en fin, así era como se veía España,

e incluso aquellos que vienen, y vienen con cariño, y les gusta España, y aman la singularidad de España,

pero sistemáticamente siempre subrayan precisamente esa singularidad, que existe, y que será algo de lo que ahora hablaremos.

Entonces, claro, cuando nos planteamos esas cosas, decimos, ¿por qué nos veían así?

¿Verdaderamente España es un país distinto, diferente, tan diferente, es tan distinto?

Pues hay, a grandes rasgos, una escuela que tiende a decir que sí, otra que tiende a negarlo, a decir que no.

Y como casi siempre en estas cosas hay una postura intermedia que suele estar mal representada.

España es un país

que tiene sus singularidades

sin duda ninguna

pero España es un país que también es europeo

es otra pregunta que nos tendríamos que hacer

España es Europa

y si la respuesta es sí, que yo creo que es la respuesta razonable

hay que decir es Europa

pero es solo Europa

hay países que son Europa porque no tienen más remedio

por decirlo de alguna manera

Holanda que va a ser si no es Europa

incluso siendo Europa es poca cosa

pero quiero decir en la historia

es un paraíso fiscal

aunque ahora lo estén negando por aquello fiscal fiscal y tal, pero lo es, ¿no? Es el cuarto paradiso fiscal del mundo, con eso está todo dicho.

Pero hay países que no pueden ser otra cosa. Bélgica no es nada, no tiene entidad nacional, de hecho, prácticamente no es.

Es un país que está roto entre las dos grandes comunidades, la francófona y la flamenca, como sabemos, y no tiene un sentido propio de la unidad.

en Bélgica, en fin, pues las cosas son como son, y su única identidad, se puede decir, es la europea,

la única donde se puede quizás reconocer, y de hecho, como sabemos, la capital de eso que es la Unión Europea,

pues está en Bruselas, y no es por casualidad, sino porque es el país más desnacionalizado, seguramente, de Europa.

Es toda una declaración de principio, realmente, por parte de la Unión Europea.

En fin, Alemania, pues Alemania es un país que o es Europa también o no es nada, y no estamos hablando de un país menor, que antes quizá he citado pues Holanda y Bélgica sin ninguna condición peyorativa.

Alemania es un grandísimo país, pero es un país que no puede ser otra cosa más que Europa, es evidente, ¿no?

Y así, pero España es, siendo Europa, es un país que es más cosas que Europa, no es solo, no es solo Europa.

España tiene una evidente vocación americana, geográficamente es un puente, está claro, de hecho incluso hoy estamos viéndolo con el fenómeno migratorio,

como no solamente vienen los hispanos a nuestros aeropuertos, que es realmente por donde entra la inmigración, no en Panteras,

y no solamente vienen los hispanos, sino que vienen de todas partes y vienen a España.

España es verdaderamente un puente, un lugar de tránsito entre Asia, África y América.

A mí de pequeñito, perdonar el paréntesis, de jovencito, cuando echaban algún reportaje, alguna cosa de estas,

o alguna carátula de presentación de un programa donde salía el globo terráqueo dando vueltas,

así que se ve desde fuera, desde el espacio, España se ve, porque es una realidad geográfica inmediata.

En Europa, Asia y África y tal, sí, lo ves, pero no distingues nada dentro de ellos, son bloques,

pero España sí, España es como una cosa que hay colgando ahí un poco al final, y dices, ¿y esto qué será?

Y dices, eso España. España resalta, como a lo mejor también la península de Arabia,

son cosas que te vienen inmediatamente a las mientes en cuanto lo ves, ¿no?

Y España es en primer lugar una realidad geográfica. En teoría, la unidad de esa realidad geográfica

debería venir, o la unidad de esa realidad debería venir servida por su geografía, realmente, ¿no?

pretender la balkanización de una geografía que en sí misma nos está brindando su unidad

es desde luego un disparate político, como sabemos está hoy, pero que además sin necesidad de centrarnos en lo que pasa en España hoy

resulta llamativo, por ejemplo, que haya dos estados dentro de la península

una cosa, bueno, pues que un tema sobre el que habría que volver más de una vez

porque he visto esta mañana en una librería, bueno, no iba con mucha prisa, no me ha dado tiempo a mirarlo,

pero un libro que hablaba sobre eso, sobre la unidad ibérica, España-Portugal, me ha llamado la atención,

porque es un tema del que no se habla, que no se toca nunca y que realmente valdría la pena.

Hubo una época en que tuvimos el mismo rey, bueno, tres reyes, los tres Felipe II, III y IV,

no sería un mal momento para componérnoslas con esas cosas que hacen los políticos de las autonomías

y de otras cosas semejantes, en lugar de cuartear lo que ya está unido,

apañarse con esos instrumentos políticos para unir lo que está roto.

Sería mejor que utilizáramos ese tipo de instrumentos para acercar Portugal a España

o España a Portugal, que me da igual que me da lo mismo,

y que el nombre sería lo de menos, pero sería muy bueno que llegásemos a esa convicción

de que formamos una sola unidad, dado que no es geográfica, también políticamente.

Pero bueno, cierro el paréntesis, y no olvidemos que algunos de los más significados intelectuales, mil años después, algo muy parecido a la pérdida de los debates con los teólogos católicos, hacía que lejos de reconsiderar sus posiciones, todavía las radicalizara más.

Y un poco pasó lo mismo entre los arianos. Claro, el arianismo se identificaba con la élite visigoda y el catolicismo se identificaba con el pueblo hispano-romano. Lo que intentó Leo Vigildo, bien intencionadamente, pero disparatadamente, fue conseguir que el pueblo hispano-romano se hiciera ariano.

y el pueblo hispano romano era y no deja de ser algo muy sorprendente era muy era profundísimamente

católico el catolicismo el cristianismo llega a la península y la población lo acoge de una manera

yo me atrevería a decir que hasta sorprendente por cómo lo interioriza por cómo lo hace suyo es una

cosa históricamente muy llamativa luego pasará un poco también en cierta manera con el islam y algo

diremos ahora, pero es sorprendente esa identidad del pueblo con el cristianismo de una manera

inmediata. Digo que es sorprendente, entre otras cosas, porque la predicación cristiana

había tenido un gran eco en la parte oriental del imperio. Pensemos que cuando... no es

Constantino, como se nos dice el que hace de la religión cristiana, la religión oficial

del imperio, en el Edicto de Milán del 313, no. Lo que hace es tolerar la religión, aunque

él no está muy claro si él se convierte de verdad, su madre sí, Santa Elena y es

en fin, conocida, pero no está muy claro si él se convierte o no.

En cualquier caso, no es la religión del imperio romano, el cristianismo hasta teodosio,

que por cierto, era hispano, era de Cauca, era de lo que hoy es la zona de Valladolid, León,

parece ser, que aunque no se sepa con absoluta precisión, pero bueno.

Y es en el año 380, cuando se declara la oficialidad del cristianismo como religión, ¿no?, del imperio.

no sé por qué decía esto, se me ha ido del santo al cielo

y hablando de lo que estamos hablando

nunca dejo dicho

sí, quería decir efectivamente

cómo asumimos esa religiosidad

cuando se produce

esa declaración de oficialidad del cristianismo

como religión del imperio

pensemos que hoy se estima

que no más allá del 30%

de la población del imperio romano era cristiana

cuando se produce

esa declaración de oficialidad del cristianismo

Es decir, frente al paganismo, frente al 70%, que eran no cristianos, vamos a decir en términos genéricos, son una minoría.

Y todavía más, de ese 30%, la mayor parte estaba en la zona oriental del imperio.

Es decir, había bastante descompensación entre la zona oriental y la zona occidental del imperio.

Pero todavía más, es que además, en términos poblacionales, la zona oriental del imperio estaba mucho más poblada que la zona occidental.

con lo cual en la zona occidental del Imperio Romano, es decir, en la Galia, en Hispania, en la propia Italia, sobre todo en el norte,

la cristianización era muy básica, por decirlo de alguna manera.

Es curioso que en cambio, que en Hispania, esa identidad se produzca de un modo tan rápido, en términos históricos, tan rápido,

ahora, claro, es que nuestro concepto de la historia es rápido, es de aquí a media hora, sale una noticia, a la media hora ya no es noticia,

ya no se acuerda nadie, bueno,

algo que sea el tío Berni o una de estas,

pero bueno, algo de esas cosas así más llamativas,

las noticias, tal,

ya la gente no se acuerda de lo de ahí.

Uy, si eso es muy antiguo. Yo mismo, con mi

santa esposa, muchas veces me dice

y digo, pero si esto es de ayer,

pero ¿qué me estás contando? Y de ayer,

claro, antes, es que

lo de ayer era lo que venía en el periódico.

Leíamos el periódico y estábamos leyendo lo que pasó ayer.

Luis, parece que se nos ha olvidado.

Pero en términos históricos pasa un poco lo mismo.

Lo que pasa es que, claro, estamos hablando de una época

en la cual las cosas eran relativamente recientes y habían pasado 30 o 40 años.

Y lo consideramos como acontecimientos coetáneos, como que habían pasado a la vez.

En las cuestiones, por ejemplo, de la redacción de los Evangelios,

que es un tema muy disputado entre los papirólogos, los biblistas y tal,

bueno, consideramos eso, que decimos que, por ejemplo, los testimonios,

lo que se llama las memorias de los apóstoles, de los evangelios,

son casi coetáneos a Jesús

y realmente pueden ser de los años 50, como muy pronto.

Estamos hablando de una diferencia de 20 años.

En aquella época era muy, verdaderamente muy simultáneo,

porque 20 años no pasaba nada en 20 años.

Es decir, los hijos vivían como sus padres

y como sus abuelos y como sus bisabuelos

y se dedicaban a arar el campo

y podían esperar lo mismo

y cada invierno tenían que esperar a ver si élaba o no

y cada verano a ver si tal.

Es decir, los ciclos de la vida eran mucho más lentos y en términos de las vivencias humanas eran prácticamente indistinguibles unos de otros.

La vida de un nieto era la misma que la del abuelo, grosso modo.

El calendario estaba recorrido por una serie de festividades, eran todos los años lo mismo y sin embargo lo cogían con entusiasmo.

No tenían ese sentido de la novedad que tenemos nosotros, sino mucho más, un sentido mucho más profundo de las cosas que es el de la continuidad.

Pero bueno, quiero decir con esto que no deja de ser curioso y llamativo cómo en España, en Hispania, se aceptó, se adoptó esa religiosidad cristiana, y que es una cuestión verdaderamente muy llamativa.

El pueblo hispano-romano no accedió a ese intento de arrianización de la religiosidad hasta tal punto que su hijo, Recaredo, en el tercer concilio de Ceredo, que hemos conocido en el 589, en el mes de mayo, declara la unidad religiosa en el catolicismo.

Él se había convertido dos años antes, en el 587, y entre otras cosas por San Leandro, se había convertido al catolicismo y entiende que la única manera de unificar aquello es en el catolicismo, no en el arrianismo.

No se puede hacer, se tienen que hacer los godos católicos, no la población hispanorromana arriana.

Y a partir de ahí, y con todas las tensiones que existen dentro del reino visigodo,

donde hay una problemática política enorme, además en las últimas décadas historiográficamente

se ha puesto muy en entredicho la formación del feudalismo, no vamos a entrar ahora en eso,

pero la formación del feudalismo en hasta qué punto estaba Maduro o no en la España visigoda, etc.,

que tiene su importancia por lo que será luego la aceptación de la entrada de los musulmanes en la península,

que también es una cuestión muy llamativa por la rapidez de la conquista,

rapidez, otra vez vuelvo a decir, en términos relativos, tardaron unos 10 años en conquistar la península,

pero para la época es verdaderamente fulgurante, ¿no?

Y como una parte sustancial de la población, no mayoritaria seguramente,

pero en todo caso importante, se convierte al islam. Bueno, las explicaciones de esto han dado lugar a verdaderos ríos de tinta

de por qué sucede esto, si verdaderamente sucede, no sucede, todo ese tipo de cosas.

Simplemente apuntaré, que hablábamos antes del arianismo, que una de las explicaciones posibles es que a la población,

la prédica musulmana del, digamos, el monoteísmo extremo que representa el islam, el islam rechaza el cristianismo por muchas razones,

una de ellas es porque considera que es un politeísmo camuflado

el cristianismo habla de un solo dios pero habla de tres personas

entonces ante eso el islam dice, ah, estos tíos creen en tres dioses

lo que pasa es que lo han camuflado y dicen que solo es un dios y tres personas

pero ¿cómo se puede explicar eso?

entonces el islam, que todavía hoy es lo que sostiene

sin embargo, con ese monoteísmo extremo que plantea

solo hay un solo dios, por supuesto para ellos Mahoma

no tiene nada divino, es un ser humano como cualquier otro

para ellos el segundo gran profeta es Jesús, es Isaac, como dicen ellos

es Jesús, pero tampoco tiene nada divino Jesús, es un ser humano como cualquier otro

y tal, ¿no? Bueno, pues el rechazo del cristianismo en origen se debe a eso

se debe a esa condición de la religión como algo

como un enmascaramiento del politeísmo, y hay quien sostiene desde el punto de vista histórico

y no me parece tan disparatado, que no creo que sea la única razón

pero no me parece tan disparatado, el hecho de que esa formulación extrema del monoteísmo por parte del Islam

emparentaba muy bien con el arianismo, realmente estaban diciendo una cosa muy parecida

que hay un solo Dios y que Jesús no era digno de la Trinidad, porque no hay Trinidad, porque solo hay un Dios que es Dios Padre

entonces a mucha gente esa canción les sonaba, por decirlo de alguna manera

bueno, es una de las explicaciones que se han dado

es posible, de hecho, es curioso, pero muchas de las familias

de terratenientes hispanoromanos se convierten en el Islam.

El que no se convierte en el Islam, aquí tenemos ya mucha experiencia

de la tradición de nuestras élites, por decirlo así,

pero el que no se convierte en el Islam es el pueblo.

Y por eso quedan mozárabes, y por eso queda gente con el rito cristiano

y con la creencia de la religión cristiana en zona musulmana,

durante prácticamente toda la Edad Media,

sobre todo los siglos más difíciles y más duros,

porque pensemos que ya en el siglo XI la reconquista ha llegado a Toledo, ha llegado al Tajo.

Hablamos de la presencia de 800 años del islam en España, es verdad,

pero tenemos que tener en cuenta también los lapsos de tiempo.

En el 1085 cae Toledo, por supuesto Madrid, que es una población minúscula,

que es un fuerte, podemos decir, una avanzada de Toledo hacia el norte,

y estamos ya a finales del siglo XI y se queda la reconquista un poco durante el siglo XII,

es el siglo de equilibrio y en el siglo XIII ya se entra Fernando III el Santo, mi santo patrón,

en Jaén, en Córdoba, en Sevilla, la conquista de Guadalquivir, toda la zona sud occidental,

perdón, española, etcétera, con lo cual realmente ahí lo que queda es el reino de Granada durante

durante 250 años, que sí, que es una presencia de mucho tiempo, pero que no en toda la península, ni muchísimo menos.

En cualquier caso, caben pocas dudas, aunque haya discusiones al respecto de qué es España,

y desde luego España es un quehacer en la historia, y es un quehacer que tiene esa referencia del reino visigodo,

y que durante la Edad Media es una referencia permanente, por ejemplo, para el reino de León,

para el reino de Asturias, Alfonso II, por ejemplo, no cabe duda de que tiene por ideal el reino godo

y se considera, y de hecho los modos y maneras son muy germánicas, aunque los godo se habían hispanizado,

pero no deja de ser cierto. Es decir, ellos sí tienen una idea de que eso es España.

Bueno, ya San Isidoro, en ese siglo VI, ya San Isidoro habla precisamente de España.

Y lo dice así, emplea el término España, lo digo porque a muchos les pilla con el pie cambiado.

Cuando dicen España no existe, es un invento, pues poco menos que de Franco, ¿no?

Pues no, hombre, es un poquito anterior a Franco.

Y como digo, San Isidoro en el siglo VI ya habla de España y dice,

dice, eres, oh España, la más hermosa de todas las tierras que se extienden del occidente a la India.

Eres, pues, oh España, rica de hombres y de piedras preciosas y púrpura.

Es verdad que en época romana hay también cantos a Hispania, y a, en fin, a valorar lo que representa,

pero siempre en la clave de lo que aporta al imperio.

Es decir, se le ve como una parte, porque no era realmente, una parte sustancial del imperio romano,

pero no se le ve como una entidad propia, específica, en términos políticos.

Aquí sí. Aquí ya España está absolutamente diferenciada, digamos, del resto de naciones.

Porque al final, las naciones surgen en Occidente por el hundimiento de la arquitectura política del Imperio Romano.

Es decir, es lo que queda cuando Roma desaparece.

Esas son las naciones occidentales, Italia, España, Francia...

Es lo que queda.

se cae la arquitectura en la que están enmarcadas, se viene abajo por las invasiones, ya las llamadas invasiones bárbaras,

ya las primeras del siglo III y las verdaderamente dañinas ya en el siglo V, a partir de 409, las últimas de 476, y destruyen todo el armazón.

Y entonces lo que queda cuando desaparece Roma, eso son las naciones occidentales, ¿no?

Por eso las naciones que no han sido romanizadas, pues tardarán muchos siglos, todavía Alemania, ¿no?

Alemania como nación, pues no, hay que esperar al siglo VIII,

para que empiece a cuajar una idea del sacro imperio,

una idea de que somos herederos del imperio romano,

porque además ese es el planteamiento, no es otro,

es una latinización del espacio germánico, pero bueno, no nos vamos a ir ahí.

Simplemente decir eso, decir que la idea es que España ya está en San Isidoro,

ya está en el siglo VI, y hay una idea de Leo Vigildo, clarísima,

de construir una unidad política, en términos, como digo, poblacionales, en términos de unidad territorial,

en términos legislativos, tiene clarísimo la idea, y religiosos, por supuesto.

España, siendo lo que es, con los visigodos, sin embargo, no cabe duda, y atribuyéndoles a los visigodos

el valor que tienen, su presencia en la península, no es menos cierto, es verdad,

que hay unas tensiones brutales por el poder político dentro del reino visigodo que le restan toda estabilidad.

Y que hace que, al fin de cuentas, el reino visigodo acabe encallando y llamando a unos actores de fuera,

que son los musulmanes, que vienen a la península, que ya habían llegado antes, ya habían venido años antes,

hay que decirlo, pero no se habían quedado.

La segunda vez ven probablemente tal debilidad que dicen, es nuestro momento.

Y efectivamente lo que hacen es que se quedan.

No pasará así cuando lleguen a Francia, a la Galia, cuando lleguen a Poitiers y les ha roto Carlos Martel.

No, ¿por qué? Pues porque la circunstancia política no es la misma.

Aquí vienen, como siempre sucede, vienen llamados por uno de los bandos en liza.

Y esa es la desgracia.

Pero en la Edad Media es cuando cuaja, con ese eco de la época visigótica, es cuando cuaja verdaderamente la idea de España y la identidad religiosa.

Hay un primer paso, que obviamente es el tercer concilio de Toledo, pero luego hay un paso que no se puede circunscribir a un hecho en concreto,

sino que es un proceso de siglos, que es esa identificación con la religión cristiana.

No se lucha, aunque algún autor lo haya pretendido, España frente al Islam y todas estas cosas, no se lucha contra algo.

Es decir, lo que mueve a la gente no es la lucha contra el Islam, es la lucha por el cristianismo.

Es una lucha a favor.

El grito es Santiago y Sierra España.

No es vamos a matar moros.

No.

Es un grito positivo.

Es un grito por la cristianización de España, por la devolución de las tierras que fueron de Cristo a la cruz de Cristo.

Es una proposición clara y evidente.

Y además hay en la intencionalidad de un sinnúmero de reyes la de rescatar a aquellos mozárabes,

aquellos cristianos que vivían, era muy difícil vivir en tierras musulmanas.

Es verdad que los musulmanes, propiamente podemos decir que no perseguían por razones de fe,

pero te hacían la vida imposible.

No te prohibían, bueno, en algunos momentos sí, en algunos momentos hubo matanzas de cristianos,

Pero dejando eso aparte, lo que era el desenvolvimiento más habitual de la vida en la zona musulmana, era sobre todo que te impedían vivir de la administración,

en el ejército, no tenías los mismos derechos que los musulmanes, tenías unos derechos muy disminuidos, etc.

Con lo cual, tenías que pagar impuestos especiales, que muchas veces eran tremendamente onerosos, sobre todo para los que vivían en ciudades,

para los que se dedicaban a la artesanía, y aquello afectaba a los judíos y a los cristianos.

Sobre todo los judíos eran artesanos, fundamentalmente, y pequeños comerciantes, y los cristianos, pues más o menos.

Y claro, se les hacía la vida imposible. Normalmente la primera y segunda generación resistían,

pero la tercera generación ya buscaba un modus vivendi, y la cuarta ya se convertía en la isla,

porque había que vivir y había que, en fin, de una manera más acomodada.

Pero había ese deseo de rescatar a los cristianos y de hecho se pagaban sumas por sus rescates

y de hecho la repoblación, en gran medida la repoblación de franjas enteras, la franja del duero y la franja del tajo,

se hizo en gran medida con cristianos de la zona musulmana.

Además de eso, aunque lógicamente a lo largo de 800 años, y ahí está el romancero también para demostrarlo,

se hizo el amor y la guerra, indudablemente, la verdad es que se hizo más la guerra que el amor.

entre los cristianos y los musulmanes, sin duda alguna.

Y había un propósito de expulsarlos de la península.

Y el Islam tenía también su propósito de conquistar, de volver a reconquistar la península.

Las tres grandes oleadas, Almorávides, Almohades, Merimirines,

son intentos de los fundamentalistas, que diríamos en términos contemporáneos,

fundamentalistas islámicos que achacan a los hispanos, a los de Al-Ándalus,

a los musulmanes y al Andaluz les achacaron una relajación de costumbre

lo cual era verdad, porque entre otras cosas se cultivaban

viñedos en la mancha, y era un escándalo

en una parte del Islam, ¿no?

Esto es una coña marinera

Entonces, claro, ellos eran gente del desierto

y eran gente muy radical, por decirlo

en términos contemporáneos, y vienen aquí por eso

al final el Imperio de Moradí fue un imperio grandísimo

que abarcaba desde lo que es Mali, Senegal

hasta el Tajo, o sea que estamos hablando de un verdadero imperio y tal, y se fueron de aquí, pues,

puedo decir, peor que llegaron, porque se contagiaron del ambiente de la península y pasaron los primeros

furores, pues dijeron, bueno, o sea, qué más, como siempre pasa con estas cosas, ¿no? Con ese rigorismo

clásico del Islam, pues, de aquella época y de aquellos grupos, pues, no se iba muy lejos.

Y ahí nace esa idea, la idea de España, que es una idea combativa.

España no nace como otros países, podemos decir, por la fuerza de la convivencia, por decirlo así,

porque hay un espacio, no sé, de libre comercio, o por cuestiones semejantes.

No, no, España nace con la espada y la cruz, y esas son las razones de la existencia de España, objetivamente, en la historia.

Los reyes que dirigen la reconquista son reyes que tienen muy claro su propósito y muy claro su objetivo, y lo hacen con un determinado arsenal.

Así se crea España y se crea afirmando el cristianismo.

Claro, eso... Voy a mirarla ahora a ver si me estoy pasando...

Eso tiene su prolongación natural, claro, ¿quién lo iba a decir?

¿Quién lo iba a decir? En el mágico y glorioso año de 1492,

donde tenemos el 2 de enero, la toma de Granada, el final del proceso de reconquista.

y además ellos por supuesto tenían perfecta conciencia de ello

o sea ellos no dijeron

no, no, no, no, no

hemos acabado con el poder nazarí

que es el último reino de taifas

grande y inmenso para lo que eran las taifas

en la península

se ha acabado en la presencia del islam aquí

tenían perfecta conciencia de lo que hacían

y de qué es lo que buscaban y lo que querían

tenemos el decreto de marzo

de 1492

que es la expulsión de los judíos

de la península, que no es la expulsión de los judíos

realmente, que es el intento de conversión de la población judía, no se les expulsa por ser judíos.

De hecho, los reyes católicos estaban rodeados de judíos, para entendernos, de judíos de raza.

Estaban rodeados de judíos de raza, de conversos.

Es decir, gente que había sido judía, sus padres, o ellos mismos en algunos casos,

y que se habían convertido al catolicismo, al cristianismo.

Por tanto, no era un rechazo por no ser, digamos, de etnia hispanorromana,

por no ser lo que luego se denominará cristianos viejos,

es decir, por no tener sangre demostradamente hasta el siglo VIII de cristianos, no, no, no, no, no era nada de eso, no había ningún componente entonces,

luego, otra cosa es que luego se pudiera desarrollar hasta cierto punto, pero entonces no hay ningún componente verdaderamente racial,

es un componente religioso, todos los países, todos los países entienden, como hablábamos antes, que se unifican en torno a esa religión,

y para buscar la unificación

que es lo que caracteriza a la modernidad

a la era moderna, lo que se ponen en margen

son procesos de homogeneización

y se trata de que la población sea lo más

semejante posible

para poder construir un estado

que es lo que tienen en la cabeza

hay muchos problemas

¿por qué España es el primer estado

en Occidente o el segundo

según se mire? ¿pero por qué lo es?

lo es

porque está más avanzado que los demás.

Lo es porque el poder político, en la figura del monarca,

ya en tiempos del origilo, en el siglo VI,

pero no nos vamos a remontar a eso, vamos a ir a los reyes católicos,

porque entienden que hay que imponerse a la nobleza.

Castilla pasa por 200 años, siglo XIV y casi todo el XV,

de auténtico desastre, en manos de unos nobles

que se pegan entre ellos, que cuestionan el poder del rey,

que quieren poner y quitar reyes y tal, hasta que llega Isabel.

hasta que llega Isabel de Castilla

que es una mujer de la que

probablemente Irene Montero no ha oído hablar en su vida

y mejor, ¿eh?

y es una mujer de Armastomar

que impone

esa unificación en Castilla

y que entiende perfectamente

el sentido de su matrimonio con Fernando

de Aragón, que Fernando lo entendiera

es otra cosa, más discutible

pero que Isabel lo tenía claro, clarísimo

absolutamente claro

Isabel no echa a los judíos

por ninguna razón racial

en absoluto, sino por las razones

que digo, de hecho

como siempre nos estamos fustigando los españoles

de hecho a los judíos los habían expulsado

en 1290

de Inglaterra

y los habían expulsado con una enorme brutalidad

el rey Eduardo I

en su decreto de expulsión, eso sí que es un decreto de expulsión

porque los judíos no se pueden convertir

en España sí, en España lo que se hace

es que se les anima a que se conviertan

y se les dice, tienen ustedes tal plazo para que se conviertan

al cristianismo, si no, no pueden seguir

entre nosotros, pero nuestro deseo

es que se conviertan, que se conviertan

a la verdadera fe, a la fe cristiana,

en Inglaterra no, en Inglaterra

dicen, ¿ustedes son judíos? Fuera.

Y los echan, y producen verdaderas

matanzas, y se conocen matanzas de hasta 500

de una sola tacada,

en Londres. Eduardo I,

para el que haya visto la película Bladeheart,

es el rey malo,

el rey de Inglaterra,

el mal que lo era

la verdad es que sale mal parado en la película

pero no sin una cierta razón

era un intrigante, es el que tiene

su hijo que es homosexual y al cual tira a su amante

por la ventana y todas estas cosas

bueno, Mel Gibson no la deja muy bien

pero que digo que con buen

criterio en este caso

pero fue un rey que entendió también

esa necesidad de homogeneizar Inglaterra

y de luchar contra la nobleza

y lo que hace es acabar con los judíos

aunque bien subsidiariamente por esta razón

la razón básica de Eduardo I

son las monstruosas deudas que tiene

como rey de Inglaterra se empeñó en una serie de campañas

en Irlanda, en Escocia

sus relaciones con Francia

ha perdido un montón de dinero y dice

¿quién tiene pasta?

los judíos, por fuera

y nos quedamos con todo

porque lo hicieron literalmente

los judíos podían sacar con aquello que pudieran llevar en cada una de las manos

todo lo demás

a mí

o sea, no es como en España

no tiene nada que ver con España

no hablemos de la expulsión de 1306

en Francia, donde echan a los judíos

Felipe el Hermoso

en Francia, Felipe IV

el Hermoso y su primer ministro

Nogaret, que son

una prefiguración

de lo que luego será el Estado moderno

ya hay una profesionalización, Nogaret es un abogado

y es un abogado

muy listo

digamos

y expulsan a los judíos

lo que hace Felipe IV

Felipe el Hermoso

es

él tiene una idea

y tiene otra cosa que son unas deudas monstruosas también

pero su idea es convertirse en jefe

de una gran cruzada de toda la cristiandad

y recuperar los santos lugares

que no digo que no tuviera una buena intención

en origen

pero al final se acabó convirtiendo en una especie de campaña de rapiña

y entonces lo que él

lo que él hace es recabar todo el dinero posible

para cumplir sus sueños, su meta, sus objetivos

y para pagar sus deudas. ¿Qué es lo que hace?

Saquea literalmente a los aristócratas

destruye la orden del temple

es el rey que destruye a los templarios

bueno, pues quema a Yacemolet, ¿no?

a la maestria y destroza a los templarios

no se conforma solo con hacerlo en España

sino que las acusaciones las lleva

y prácticamente casi con carácter obligatorio a toda la cristiandad.

En España los templarios lo pasaron menos mal que en otros sitios.

Las acusaciones aquí no fueron creídas.

Es curioso el escepticismo español en esas cuestiones.

Las acusaciones que había del bafomet, de la adoración de esa cabeza que hacían los templarios,

aquí no se creyeron.

Como luego no se creyeron la persecución de brujas,

que en toda Europa llevó unas 300.000 brujas a las piras a ser quemadas.

Y en España no se creyó.

El inquisitor de Calahorra decía que son una panda de locas, pero literalmente.

Dice que no son brujas, que son unas señoras que son viudas, que son mayores, que han perdido la cabeza, que están locas.

Y se negó a quemarlas en Suiza, en Austria, en Alemania y tal, las quemaban a docenas a las brujas, a las que consideraban ellos las brujas.

Bueno, pues decía que Felipe el Hermoso asaltó a los aristócratas, asaltó a los templarios y asaltó a los judíos.

y los echó de Francia, prácticamente a todos, para quedarse con su pasta.

Con los templarios, igual, los templarios se habían convertido en los grandes prestamistas de la época,

los cristianos en principio no podían prestar dinero, porque era pecado.

Desde el punto de vista evangélico, había toda una teología construida en torno al prestamismo de dinero,

y el cristiano no podía prestar dinero, le estaba prohibido, la pecunia, pecunia, en parir, en empotes,

El dinero no puede parir dinero. El dinero tiene que ser fruto del trabajo.

Y está en el Antiguo Testamento, y está en las palabras de Cristo, y está tal,

y el prestamismo, por tanto, era dar dinero a uno, que normalmente era alguien que lo necesitaba,

y aprovecharse de su situación de necesidad, con lo cual era lo más anticristiano, lo más tal...

Bueno, a los judíos no les quedó más remedio, digamos, que convertirse en usureros, en prestamistas,

precisamente porque los echan de todas las cortes.

y entonces ya no pueden prestar al rey.

Y entonces, primero, no pueden prestar, como en el caso del Imperio Germánico,

por ejemplo, que tardó más en mediados del siglo XV,

en no aceptar los préstamos de los judíos,

pero claro, en otro sitio, como Francia con Inglaterra,

no es que no los dejaran prestar.

¡Joder, que les habían echado!

Y claro, ellos iban a decir, sí, hombre, encima te voy a dar dinero

para que cuando te deba determinada suma me vuelvas a echar

y en lugar de pagármelo.

Evidentemente no.

Con lo cual, se convierten en que en prestamistas,

porque ya no son campesinos desde hace mucho tiempo,

había una parte de la población judía, no mayoritaria,

pero que trabajó también en el campo durante un tiempo,

ya no son prestamistas, ellos viven en las zonas urbanas,

son artesanos y son prestamistas.

Entonces, claro, le prestan a la gente que no tiene.

¿Cómo son apreciados? ¿Cómo son vistos?

Como extorsionadores.

Es la gente, claro, que te presta,

como decía Marto Ainde, los banqueros.

Un banquero es un señor que te presta un paraguas

cuando sale el sol y te lo quita cuando llueve.

Más o menos es verdad.

Es decir, cuando yo lo necesito, le pido a un banco y me dice

usted es solvente, y digo, coño, si fuera solvente no le pediría dinero, ¿no?

Entonces, es un poco esta historia.

Y con los judíos pasaba un poco lo mismo.

Entonces se veía como los tipos que extorsionaban a la gente que no tenía pasta,

y entonces, claro, la gente empezó a concebir un odio por las poblaciones judías,

es lo que explica los pogromos a partir del siglo XIV,

sobre todo, además se junta con la peste negra,

de la cual se les echa la culpa en algunos sitios, etc.

Entonces, el chivo expiatorio y todas estas cosas que ya sabemos.

Quiero decir con eso que los reyes católicos expulsan a los judíos, pero en las condiciones en las que lo hacen, no como en Europa. No tiene nada que ver y son infinitamente más humanos que lo que sucede en Europa.

Pero hay que comparar, lógicamente no con los derechos humanos, tal y como los concebimos hoy, sino que tenemos que ponernos en contexto de la época.

¿Qué se hacía en la época? Bueno, ¿qué hizo la corona de España? ¿Qué hizo la corona de Castilla? ¿Qué hizo la corona de Aragón?

¿Hizo lo mismo que Inglaterra o que Francia? No, hizo otras cosas y desde luego de una manera muchísimo más humana.

Bueno, ese es el segundo gran acontecimiento de 1492. El tercero es el descubrimiento de América, obviamente.

y la publicación, casi se me olvida, de la primera gramática castellana,

de Antonio de Nebrija, por cierto, es un magno acontecimiento también,

pero sobre todo, el descubrimiento de América.

Quiero decir con esto que en el mismo año, pensemos lo que eso significa,

en el mismo año se produce el final de la Reconquista y el descubrimiento de América.

Y hay, como es natural, una continuidad en ese sentido de la lucha, de la espada y de la cruz,

que llevan a cabo los españoles, que han expulsado a los musulmanes,

y que se derivará y se desviará hacia América, porque lo inmediato era que España hubiera conquistado el norte de África.

De hecho, desde antes ya hay presencia española en el norte de África, y al muy poquito tiempo, si no recuerdo más, 1497,

ya estamos en Melilla, fundamos Melilla, esto piñán, ¿no? Ceután serán los portugueses, pero ya andábamos por el norte de África,

porque teníamos perfecto conocimiento de cuáles eran los miembros geopolíticos

en interés de controlar el estrecho de Gibraltar, las columnas de Hércules.

En consecuencia, lo que es una gigantesca labor desde el punto de vista de esa identidad de la fe con lo político

en cuanto a que 1492 es la culminación de ese profeso y a la vez es el descubrimiento de América

con todo lo que tiene de evangelización, que es el impulso esencial de la conquista de América,

lo que justifica la conquista de América.

No nos olvidemos de todo aquello, la controversia de Valladolid, etc.

Todo lo que hay, Carlos V se plantea, cosa que es única en la historia de la humanidad,

Carlos V se plantea si es lícita la conquista de América.

Nunca, jamás, ningún imperio se ha planteado tal cosa.

Tú llegas, pasas a cuchillo a los que viven allí y te pones tú a vivir.

o los reduces a la esclavitud o que trabajen para ti.

No, no. En España se plantea el emperador Carlos V,

es lícita lo que estamos haciendo, es lícita la conquista de América,

y hay algunos clérigos que defienden que sí y otros que defienden que no.

Es, como digo, un acontecimiento único en la historia.

Había, lo cual es una demostración, básicamente,

de que había un sentido profundamente moral de lo que se hacía.

Esa es la diferencia entre, y es uno de los sitios donde quería llegar,

entre el imperio español y el imperio británico, que los dos se llaman imperio pero que no tienen nada que ver,

que son casi como la noche y el día, la cara y la cruz, el blanco y el negro, de la concepción del mundo, podemos decir.

El imperio británico, por ejemplo, España empieza a construir aquí su imperio, el imperio británico tardará más,

pero el imperio británico será un imperio del cual Inglaterra extrae, es un imperio extractivo,

el cual Inglaterra extrae lo que le interesa y al cual mantiene en una especie de cerco

que no permite que se una, que se junte a Inglaterra.

Hay una política de ultraproteccionismo.

Esto puede chocarle a mucha gente, pero Gran Bretaña, Inglaterra y Estados Unidos

se hacen no mediante el libre cambio, ni mediante las políticas liberales,

se hacen con políticas ultraproteccionistas.

ultra proteccionistas

luego ellos le recomiendan el libre cambio

una vez que ellos ya se han desarrollado a los demás

porque la mejor forma de explotar a los demás es haciendo que los demás

no tengan defensas, claro

y entonces hablan de, no, hay que suprimir las barreras

no, usted suprimió las barreras cuando usted estaba creciendo

no, que es lo que dicen hoy, perdonadme el paréntesis

lo que dicen hoy, China, la India, Brasil

ustedes me están pidiendo que como ustedes

vamos a dar por bueno, no nos vamos a meter ahí

el cambio climático y todo esto

y las emisiones de CO2 y tal

lo que dicen estos países es

si esto es verdad, los responsables son ustedes

no nosotros, que estábamos ahí

talando bosques y dándole al azadón

son ustedes, con el carbón

con su desarrollo industrial y tal

ahora que yo me estoy desarrollando me dicen

que yo tengo que controlar mis emisiones, ¿por qué?

porque el que ha contaminado ha sido usted

de eso nada, yo me voy a desarrollar como usted

y a partir de ahí cuando ya me desarrollé

ya hablamos del cambio climático y de las emisiones de CO2.

Esto es lo que están diciendo los países que antes se llamaban envías de desarrollo,

hoy no, porque queda muy feo lo de envías de desarrollo,

como despreciativo, ya sabes, el lenguaje woke y tal, este que hay hoy.

Pero eso es con lo que nos estamos enfrentando hoy.

Entonces, claro, los enfrentamientos que hay entre los distintos bloques

que en el mundo son hoy, tienen mucho que ver con eso,

es decir, con la concepción de qué es lo que estamos vendiendo.

Y claro, estamos hablando de globalización y estamos viniendo a la existencia de un solo mercado, o de mercados regionales, o de mercados nacionales. ¿De qué estamos hablando? Bueno, el imperio español, en ese sentido, quiero decir que era un imperio que protegía a su imperio, se protegía desde fuera, pero desde dentro no había barreras prácticamente.

Los aranceles que hay en América son ridículos, son del 1, del 3, del 4%.

Mientras tanto, quien ha pasado a la historia por ser el proteccionismo maravilloso de la libertad económica de Inglaterra, tenía aranceles del 50%.

Del 50%. Y por supuesto prohibía a sus colonias, bien fuera Norteamérica o bien fuera la India, les prohibían enviar textiles a Gran Bretaña.

¿Por qué? Porque había que desarrollar Lancashire.

Tenían perfecta conciencia de lo que hacían.

El imperio al que ellos dan lugar es un imperio extractivo.

Ellos aspiran a sacar, y lo consiguen, ya lo creo, a sacar todo lo que puedan de ese imperio.

La India, el peide, diríamos en términos modernos, de la India, en 200 años,

medido desde mediados del siglo XVIII hasta la independencia, hasta 1947,

el peide de la India es el mismo.

En 200 años es el mismo.

Eso por no hablar de las hambrunas que mataron a millones de personas.

En la Segunda Guerra Mundial, en 1943, ante la absoluta pasividad del gobierno británico,

murieron tres millones de hindúes de hambre en Bengala.

Y no fue la única hambruna, ni muchísimo menos. En el siglo XIX hubo cuatro que tuvieron por lo menos la misma cantidad de muertos.

Este es el imperio británico. Y lo digo porque van dando lecciones al imperio español y tal.

El imperio español no primaba los productos de la España europea, porque todo era España, la americana también,

no primaba los productos de la España europea sobre los productos de la España americana,

sino que defendía a todos del lacoso exterior que fundamentalmente protagonizaba a Gran Bretaña, en el siglo XVIII, suelto.

Bueno, ya porque la apertura luego de Carlos III y tal, fue bastante desastroso.

Ese es el imperio español

El imperio español es un imperio generador

Es un imperio en términos de la escuela de Gustavo Bueno

Que distingue entre imperios extractivos

Y imperios generadores

El imperio español es un imperio generador

¿Cómo vamos a decir que España no representa

No tuvo verdaderamente un momento ascensional en la historia?

Y hay un autor francés que dice algo así como

Solo ha habido un país verdaderamente

No dice perfecto, pero dice admirable en la historia

la España de los siglos XVI y XVII.

Porque es verdad que era así, porque el impulso era ese.

Cuando se produce la independencia de Hispanoamérica,

durante el final de nuestra guerra de independencia y los años subsiguientes,

o sea, hacía ahora un poquito más de 200 años,

¿sabéis cuántas veces superior era el Producto Interior Bruto de México

en comparación con el de Estados Unidos?

200 veces.

México tenía 200 veces más riqueza que Estados Unidos.

No hace falta que diga, que recuerde hoy, quién quiere construir el muro.

No son los mexicanos, son los norteamericanos.

Y no ha sido solo Trump, ha sido Clinton.

Clinton fue el primero que empezó a construirlo.

Es decir, en estos 200 años, en estos 200 años desde la independencia, algo ha pasado

que ha hecho que esas 200 veces mayor riqueza de México sobre Estados Unidos se haya transformado

en lo contrario.

Y esto no es imputable a España porque ya no estábamos en América.

La América que conoce, por ejemplo, Humboldt a finales de 18, principios de 19, la América

de fútbol es una nación, es un país, es una zona, es una región del mundo que a él le causa absoluta

admiración. La calle más grande en el siglo XVIII que había en Europa, según es fama, era la calle

Alcalá, en Madrid, que tenía, que cabían hasta ocho carruajes, se decía, ¿no? Tendríamos ocho

carriles, para entendernos. Bueno, hasta ocho carruajes. Era la calle más grande, más que no había

ninguna en París. Bueno, Berlín se estaba formando entonces, no era una ciudad, era un poblachón.

Y Londres era una ciudad ciertamente grande, pero Londres era una ciudad de callejas.

En gran parte sigue siendo, ¿eh?

Pasa que luego era el siglo XX, en fin.

Pero una ciudad de callejas.

Bueno, pues Madrid no era nada en comparación con Lima y con Ciudad de México.

Eran probablemente las ciudades más grandes, más importantes del mundo,

con mayores avenidas, con una arquitectura más encomiable del mundo.

Y viajeros como Humboldt así lo reconocían.

Decían que se quedaban absolutamente admirados de aquello.

España, hoy día, todavía hoy día, esperemos que por muchos años, aunque no sé,

pero cuando nace, y lo digo porque esto ilustra muy bien lo que quiero decir,

cuando nace un niño en Paraguay, cuando nace un niño en Colombia, en México, en Honduras o en Ecuador,

habla con su madre en español, le llama mamá.

Como un niño de Valladolid, bueno aquí casi no nacen ni en Valladolid ni en ningún sitio

Pero bueno, hasta hace poco

Como un niño aquí le llama a su madre mamá exactamente igual

Es el mismo lenguaje

No tiene que traducir

Y le habla a su madre en un lenguaje para que la madre le pueda entender

Porque es un lenguaje admitido internacionalmente

No, no, es su lenguaje igual que el nuestro

Exactamente igual

Cuando un niño nace en Tanzania

Cuando un niño nace en Nigeria

Cuando un niño nace en la India

o cuando un niño nace en Tailandia, no le habla a su madre en inglés.

No le habla a su madre en inglés.

Cuando un niño nace en Tanzania o en Kenia, le habla en Swazili.

Porque a ellos no les interesó que hablaran en inglés,

ni les interesó hacer catedrales, ni les interesó hacer universidades,

ni que aprendieran absolutamente a nada.

Lo único que querían era que los niños supieran lo suficiente, como decían ellos,

para no meterse debajo de los carruajes de los señoritos, de los señores ingleses,

del RAJ británico en la India. Es lo único que quería.

Que supieran por dónde tenían que ir y por dónde no, que entendieran eso.

Es un imperio que no dejó absolutamente nada. Nada.

El imperio español hizo América.

Cogió a una serie de gente que se dedicaba, básicamente, a hacer cosas poco recomendables

y los cristianizó. Y todavía tenemos que pedir perdón.

hoy teníamos a un señor que se llama

de apellido Pérez Reverte

que decía en una entrevista que le hacían

aparte de que tenía 32.000 libros en su biblioteca

debe ir por su quinta reencarnación para leer 32.000 libros

porque eso es imposible

Pérez Reverte decía

que nos habíamos equivocado de Dios en Trento

que nos teníamos que haber hecho protestantes

que el protestantismo es el mundo del éxito, es el mundo de estar...

Bueno, todo esto no voy a perder un minuto en refutarlo,

pero es casi evidente que es mentira, que es mentira, sencillamente.

Dentro de la propia Alemania, la Alemania próspera es la Alemania católica,

no la Alemania protestante, que son los paramos de Brandenburgo,

frente a Baviera, frente al Palatinado, frente a Gesef, en fin,

si hace falta recordar esto, pero bueno, ese señor tendrá 32.000 libros,

pero no se ha leído ni uno.

Bueno, y el caso es que eso es lo que han interiorizado nuestras élites y lo llevan interiorizando desde hace mucho tiempo.

Los afrancesados en España no son el pueblo, es una parte de la élite, no toda la élite, pero es una parte de la élite cultural.

Lo que hay es una interiorización de la sumisión, es decir, nos hemos equivocado, lo que dice Pérez Reverte,

nos hemos equivocado en Trento, nos hemos equivocado porque estamos sosteniendo una causa que todo el mundo rechaza,

que nadie quiere saber nada de nosotros y nos hemos quedado fuera de lo que es el mundo.

No cabe duda de que en términos de arwinistas, de que en términos de selección natural,

a lo mejor ganan los protestantes, es posible.

Es decir, es un imperio extractivo, un imperio donde vas a sacarle los higadillos al negro, al hindú, a tal y cual,

pues probablemente es mucho más rentable para quien extrae, es mucho más rentable que un imperio donde te preocupas del alma de esos señores y de que esos señores se puedan salvar.

Porque al final consiste en eso, en que un sacerdote de Ciudad Real, que lo más exótico que había visto en su vida era un cebollino,

de repente decide meterse en un barco para salvar el alma de un tío que va con plumas.

Un tío que

Pues eso, que

La mayor cantidad de agua junta que ha visto nunca

Es el pozo de su pueblo

Y se va a cruzar el Atlántico

Y se va a jugar la vida

En selvas, en desiertos, en montañas

Con animales que no conoce

Que se lo comen, que le pican el mosquito

Y date por jodido

Es así

Un tío que se juega su vida para salvar la vida

Un tío que no conoce

Que además está torre negrío y con plumas

pues es que esto lo ha dicho España

quieren que pidamos perdón

de rodillas

esto es lo que hizo España

mientras los otros hacían lo que hacían

llega un momento en que a partir

sobre todo de eso de Vesfalia

en que en España hay un desentenderse

de eso y probablemente

el desentendimiento que tenemos hoy de la política exterior

tenga mucho que ver con eso

con un sentimiento de profundo desprecio

de allá os pudráis

peor para vosotros

que piensan ellos de nosotros

y nosotros de ellos, y se produce esa ruptura.

Se interioriza esa sumisión y, como digo, las élites, sobre todo,

a partir de la llegada de los Borbón a España, deploran toda la historia anterior de España,

esa identidad con lo católico y a la dinastía de los Habsburgo.

Al final, bueno, por tratar ya de resumir mucho, porque nos abismamos a las nueve de la noche,

al final, todo esto pasa a ser costumbrismo.

Es decir, ese rechazar España, bueno, yo creo que todos, ya más o menos, por lo menos una parte de nosotros, de los que estamos aquí ya por edad, hemos asistido durante nuestra, sobre todo nuestra infancia y juventud, a esos aparatos que veíamos donde ponían Made in Spain y lo devolvíamos a su lugar normalmente.

y decían, es Made in Spain, no, no, no voy a comprar que ponga Made in Germany, o Made in England, o USA, ¿no?

Es decir, teníamos dentro esa interiorización de que, bueno, lo español, ¿qué van a hacer los españoles?

Los españoles hemos inventado casi todo, y no es broma, o por lo menos una buena parte de los grandes inventos,

y no estoy hablando del derecho, que por supuesto, si estoy hablando de ciencia, estoy hablando de biología, estoy hablando de física,

Lo que pasa es que no se ha publicitado. Es tan triste como eso, no se ha publicitado. La gente cree que el Pacífico lo descubrió el Capitán Cook y el Capitán Cook utilizaba cartas de navegación españolas que había robado de Manila cuando el saqueo del siglo XVIII.

el Pacífico

y perdonadme este llamado con asterisco

el Pacífico fue durante 300 años español

hasta tal punto que el Océano Pacífico

que son 165 millones de kilómetros cuadrados

son 300 y pico veces España

en el Océano Pacífico

es que se dice pronto, ¿eh?

cabe España 300 y pico veces

ya es grande, ¿no?

bueno, pues el Océano Pacífico

fue conocido como el lago español.

El lago español.

No había prácticamente un barco durante decenios enteros

que atravesara el Pacífico que no fuera español.

Por allí no pasaba nadie.

Solamente los barcos españoles.

El Caleón de Manila y algunos otros barcos españoles.

El Océano Pacífico.

Bueno, pues el Capitán Cook,

250 años después de que los españoles estuvieran ahí,

pretendía haber descubierto aquello.

y rebautizaba las islas, que siempre llevaban el nombre de una virgen o de un santo,

y entonces las llamaba de otra manera.

Está lleno el Océano Pacífico de eso, no obstante que dan algunos nombres españoles ahí.

Pero es una muestra de las faenas, por no decir otra cosa, que nos han hecho a lo largo de la historia,

pensar que aquello era español, es que era español,

era el Galeón de Manila, entre Manila y Acapulco,

que es la línea de navegación más larga de la historia, 300 años.

Se hizo pronto. 250 años, para ser exactos. 250 años. Una cosa absolutamente maravillosa.

Bueno, pero claro, interiorizamos ese complejo de inferioridad y por tanto empezamos a mostrarnos sumisos.

¿Qué era lo moderno, lo admirable, lo que había que seguir? Francia.

de aquello de

del Made in Spain, ¿no?

fuera, Made in France

era Francia

y entonces en Francia, por supuesto

nadie ha conocido nunca

un francés, ni se le espera

que haga la menor crítica a su país

o sea, un francés no se meterá con Francia

nunca, lo francés es lo mejor

bueno, ¿dónde va a parar?

claro, al lado de Francia

lo español parecía una cosa

necesariamente cateta

Montesquieu, Voltaire

literalmente se inventaron una parte sustancial de toda esa, entre comillas, pequeña leyenda negra

de inutilidad que ha llegado de España, al respecto de España, hasta el día de hoy.

Y eso queda, ya por ir acabando, eso queda en nuestro imaginario colectivo,

asumimos esa inferioridad, esa sumisión, no somos más que unos pobres paletillos

de esa esquina del suroeste europeo, donde nos vienen a ver cómo los niños van al zoo a ver animales,

pues vienen a vernos a nosotros.

Y todo el siglo XIX, al que es difícil no descalificar en conjunto, yo de verdad que lo intento,

pero es que no lo consigo, porque es un siglo de desgracias, es un siglo que empieza con la invasión francesa

y que acaba con el 98, es que es muy difícil y todo lo que hay en medio no lo mejora, francamente.

Y el siglo XIX es verdaderamente el siglo de la sumisión española. En el plano cultural, por supuesto, se ve con una enorme claridad, y en el plano político, lo que iba a decir quizás sea más grave, en cuanto a que lo político tiene una incidencia mayor en la vida de la gente, de modo más directo.

bueno, sería interminable

hablar de esa sumisión

de España a Francia y a Gran Bretaña

pero lo verdaderamente grave es que las élites

estaban al servicio

de

estaban al servicio de Londres y de París

y hay una división

que todavía es funcional hoy en día

entre la derecha y la izquierda, por decir así

entre los progresistas y los moderados

en términos de entonces

los progresistas más profranceses, los moderados más probritánicos, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo.

Toda la historia del siglo XIX es un legislar por parte de esas élites para favorecer a sus amos de Londres y de París,

en claro detrimento del pueblo español y de las condiciones del pueblo español.

España es vista, sobre todo en Londres, es vista como una colonia y es tratada como una colonia.

Las leyes españolas, por ejemplo la ley de minas, que se desarrollan desde el 68 hasta el 70, la ley de minas, que es la expropiación del subsuelo español, otorga a los británicos la posesión de las minas en España a cambio de nada, literalmente.

Cuando un país hacía una concesión minera, normalmente lo que se hacía era, se le podía conceder la explotación en función de que su tecnología era más apañada, más adecuada para ese fin, pero se le pedían cosas a cambio, claro.

Por ejemplo, que financiara la existencia de industrias de transformación de esa materia prima, de lo que fuera que estuviera explotando, para generar empleo y para generar desarrollo dentro del país.

España no

con lo cual lo que hacían era que sacaban

la riqueza del subsuelo, se lo llevaban a Gran Bretaña

en barcos y allí lo transformaban

aquí estábamos como los trabajadores africanos

poco más o menos

eso lo hizo la élite

española con perfecto conocimiento

de lo que hacía, claro, claro que

sabían lo que hacían y el pueblo

lo sabía, hay una

anécdota que cuento con frecuencia

y que no me resisto a recordar

que es aquello que le pintaron

los madrileños, como no había Twitter entonces, pues la gente hacía pintadillas ahí a las puertas,

y le pintaron al general Espartero en la época de la regencia. El general Espartero vivía en la

misma calle que estaba la embajada británica, y era tal su dependencia del gobierno de Londres,

que le pintaron junto a la puerta, le pusieron los madrileños, o unos madrileños, le pusieron

en esta casa vive el regente, pero el que manda vive ahí enfrente.

Y enfrente era la embajada británica.

Todo el mundo lo sabía, todo el mundo sabía que las élites españolas

estaban literalmente vendidas a Francia y a Gran Bretaña.

Y además vendidas en el peor sentido, en un sentido colonial.

Ellos se forraron.

De hecho, hace poco salió una, no sé si era una tesis doctoral,

precisamente al hilo de lo de Espartero,

donde demostraban los cobros que había tenido Espartero, etc.,

por parte de los británicos.

Y esa sumisión, además de lo cultural y además de lo económico, se transforma en una dependencia,

como no puede ser de otra manera, en nuestra política exterior.

Hasta el siglo XVIII España tiene una política exterior.

Ya en el siglo XVIII se producen los tres pactos de familia con Francia,

donde los acuerdos no son malos para España.

Tampoco podemos exagerar el argumento.

Es la misma dinastía, solo es Borbón, y bueno, pues hay un acuerdos, París-Madrid.

Pero, a partir del siglo XIX, ya finiquitado todo ese asunto, a partir del siglo XIX lo que hace España es buscar, hasta el día de hoy, hasta hoy mismo, buscar, digamos, un ala bajo la que cobijarse.

Es decir, la protección de una potencia. Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos. Ha sido con un... nunca ha habido otra... aunque hubo un momento en la historia de Europa, en la Segunda Guerra Mundial de los años 40, donde parecía que Alemania iba a quedarse con Europa y tal,

Pero aún así, la política española fue una política, dentro de las concesiones que

hubo que hacer, naturalmente, pero fue una política independiente.

Y luego, nuestras relaciones con Estados Unidos, durante la época de Franco, las relaciones

fueron, las relaciones que pueden ser de España con Estados Unidos, pues lógicamente tiene

que haber una descompensación en función de la potencia de cada cual, pero España

desarrolló una política exterior bastante más independiente, por ejemplo, de la que

que tenemos ahora, sin ninguna duda, hasta tal punto que probablemente le costó la vida

a Carrero Blanco, presidente de gobierno, nada menos.

España, porque España se planteó fabricar la bomba atómica.

Hay un proyecto, el proyecto islero, donde, bueno, tenemos aquí a Otega, además, estuvo

un pariente suyo, su abuelo fue el director del proyecto realmente, y era el primer físico

de España, eso es así.

Y España se planteó tener la bomba atómica, y fue Estados Unidos el que no se lo permitió.

El Carrero Blanco impidió la utilización de bases durante la guerra de Yom Kippur, por ejemplo, en septiembre del 73,

también durante la guerra de los seis días del año 67 había habido problemas con la utilización de armamento y de las bases por parte de España.

Es decir, España en esa época se negó a secundar el bloqueo o el embargo, para ser más exactos, el embargo de Estados Unidos a Cuba.

Franco alegó que Cuba era un país hispano y que España tenía su propia política exterior y que España decidiría

si hacía una política u otra, fuera Cuba comunista o no, pero tal.

Y Estados Unidos le quiso imponer esa política y Franco se negó y con éxito.

Quiero decir que ahí hemos tenido una política razonablemente,

dentro de las circunstancias y de la situación, razonablemente independiente.

Pero prácticamente desde Carlos IV hasta hoy, en España no ha habido política exterior propia.

No la ha habido. Ha sido todo un seguidismo, un seguimiento de las grandes potencias Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos.

y ya termino

y eso es lo que, digamos

esa es la consecuencia final

bueno, la final, ojalá fuera la final

de nuestra sumisión

y por tanto de lo que podemos llamar nuestra decadencia

a partir del mediado del siglo XVII

o si se quiere, de comienzos, o finales del XVIII

o comienzos del XIX

es complicado

tratar de, primero resumirlo

y segundo, de puntualizarlo

hasta tal, hasta tal

grado porque son procesos, no se puede establecer una fecha con precisión, pero sí que podemos

hablar del reinado de Carlos IV con bastante claridad. Cuando las aplicaciones de Bayona,

cuando Fernando VII y Carlos IV van a Bayona a poner el trono de España de alfombrilla

de Napoleón, ya francamente no, es difícil caer más bajo, luego hemos visto que no,

pero en aquella época era difícil caer más bajo, francamente.

Entonces, aquel imperio que fue España, aquella potencia que fue España,

pues eso, haciendo de limpia gotas de Napoleón,

al menos produjo la rebelión del pueblo.

En España, lo que no ha hecho el pueblo y la iglesia está por hacer.

Esa es la realidad, porque aquí no hemos tenido élites,

ni hemos tenido verdaderamente nada,

o hemos tenido unas élites muy poco dotadas,

y desde luego en muchísimas ocasiones absolutamente vendidas a poderes extranjeros,

a la potencia en cuestión que gobernara Europa o el mundo según cada momento.

Por tanto, hablar de esa decadencia entendida básicamente como sumisión,

no es una decadencia de índole exclusivamente cultural,

ha habido movimientos culturales dentro de ese mundo decadente de los 250 últimos años,

movimientos culturales verdaderamente de importancia, hemos tenido una pintura histórica en el siglo XIX muy buena,

francamente buena, hemos tenido una generación del 27 y del 98 literariamente de una gran enjundia y de un gran peso.

El problema es que todo eso venía tamizado por la consideración, digamos, de la sumisión.

Y entonces todo era un fustigarse, un España es una basura, España es un país de tal, hay que echar siete llaves al sepulcro del Cid, tenemos que no sé qué...

Todo eso nos ha conducido a donde estamos hoy, a ese pesimismo histórico que viene lastrado por la autoconciencia de la inferioridad.

Y desde luego España no saldrá de su situación en todos los aspectos, de la corrupción terrible en el orden moral y económico que vivimos

y de la sumisión en el orden internacional, España no saldrá, desde luego, si los españoles no interiorizan que España de verdad es un gran país.

No como dicen de vez en cuando los políticos, España es un gran país, este es un gran país, y lo dicen para luego aprobar la ley trans y monstruosidades semejantes.

No, sino que de verdad nos creamos que somos un gran país porque tenemos una gran historia, porque somos una de las cinco grandes culturas que han hecho el mundo,

que han esculpido el mundo con sus propias manos, y esto no es patriotismo ni es nada,

es la constatación de un hecho histórico cierto, y que no tenemos, hombre, que todos tenemos que arrepentirnos de cosas,

pero que yo no tengo que pedir perdón en el nombre de un señor del siglo XVI.

Primero, porque me enorgullezco de él, y segundo, porque con independencia de cuál sea mi sentimiento,

tendrá que pedir perdón quien cometa la acción.

No podemos pedir perdón en nombre de cosas que sucedieron hace siglos.

Es una cosa absolutamente ridícula.

Y si algo no hay ridículo, desde luego, para mí, en mi vida, es mi condición de español.

Ya termino diciendo una frase que no puedo evitar decir, que es aquello de que ser español sigue siendo una de las pocas cosas serias que se pueden ser en el mundo.

Pues muchísimas gracias y espero haberme suspecado.

Bueno, ¿alguien quiera preguntar algo?

El que tenga que marcharse con toda libertad, que no la no es, pero yo sí, nadie pregunta, preguntaré yo.

Bueno, yo primero, darte las gracias, ha valido muchísimo la pena de esperar.

Gracias, gracias.

Lo he disfrutado muchísimo.

Gracias.

Solo una cuestión.

¿En qué medida Europa es un freno para España?

En este sentido.

Buscamos buscar ese ala debajo de la cual tobijarse.

Ahora es esa Europa difusa, confusa.

Por otro lado, tiene sus aspectos positivos, pero las meto es vicio, pero como elemento corrector de nuestras propias miserias.

A base de eso, volvemos a ser peor. Es una especie de círculo vicioso que nos hemos metido.

Sí, sale otra vez la colación, Ortega, por aquello que decía de que España es el problema y Europa la solución.

Bueno, yo no estoy absolutamente de acuerdo con eso. España es Europa, por supuesto.

No faltaba más, pero además es Europa por propia voluntad, porque podría no serlo.

Quiero decir que es que la vocación americana de España está ahí, la realidad está ahí.

Europa, claro, cuando uno dice que Europa puede ser un freno, le miran así medio mal,

porque, claro, en el plano material, España, por ejemplo, en su adhesión a la Unión Europea,

que ya es confundir Europa con la Unión Europea, pero bueno,

se ha visto beneficiado por los fondos de cohesión,

lo cual nos ha permitido hacer aeropuertos que ya nadie utiliza.

Por cierto, hacer carreteras que tampoco vamos a utilizar

porque nos van a dejar sin coches, sin poder volar

y sin unas cuantas cosas según la Agenda 2030.

Con lo cual todo eso que nos dieron los europeos

lo veremos como arqueología, probablemente dentro de no mucho,

si es que al final la Agenda 2030 se impone.

Que toda la partida hay que jugarla, también hay que decirlo.

Pero bueno, está ahí.

Ni Europa ni nadie da durosa peseta.

nadie. Si Europa nos ha pagado, si Europa nos ha subvencionado, es porque ha sacado más.

Que nadie tenga ninguna duda. Entre otras cosas, la industria española, que en parte

es verdad, que estaba obsoleta en los años 80, tenía algunas partes de esa industria

que eran de primerísimo nivel mundial, por ejemplo los astilleros. Fue lo primero que se cargaron.

Con el aplauso de todos, de todo el arco político entonces existente, de todos.

La desindustrialización de España es un objetivo, clarísimo.

Y al final, la Unión Europea se está demostrando, bueno, hay dos cosas, en mi opinión, particularmente preocupantes.

Dos. Una, en la cuestión económica.

La Europa actual, la Unión Europea actual, es un negocio de Alemania.

Y en menor medida, aunque también de forma muy importante, de Holanda.

Digo en menor medida porque Holanda, al ser más pequeño, tiene menos importancia.

pero también de Holanda. Que el primer país exportador de cítricos en Europa sea Holanda, a Alemania,

el primer país exportador de cítricos a Alemania es Holanda. Huelga decir que en Holanda no hay un maldito naranjo.

No, no, no, por el clima no. Holanda saca las naranjas de Sudáfrica, de Suaxilandia.

En Suasilandia, por supuesto, toda la tierra es del rey.

Toda la tierra es del rey.

Y los que trabajan los huertos y los que trabajan los árboles,

en las laderas de las montañas, un país muy montañoso,

llamada la Suiza africana, son trabajadores,

no diré que en régimen de esclavitud, sino en algo peor,

en régimen de miseria.

O sea, a nadie le importa absolutamente nada.

Luego se ponen estupendos con determinadas cuestiones,

pero a nadie le importa absolutamente nada eso.

Esas naranjas llegan a Europa a través de cargueros, gracias a cargueros,

que son los elementos más contaminantes del mundo.

Lo que más, tampoco le importa absolutamente a nadie.

Será a lo mejor porque la parte de la Dutch Shell, de la ser holandesa,

está financiando a Greenpeace, pues a lo mejor es por eso.

Se me ocurre pensar, maldaza y reconcentrada.

Y nos están vendiendo unas películas ante las que cualquier persona medianamente avisada dice, hombre, esto no, esto no hay quien se lo traje.

Somos un negocio de Alemania.

En principio nosotros entramos en la Unión Europea para entendernos, diciendo, bueno, la Unión Europea es un mercado común, que es como se llamaba, ¿no?

mercado común por el cual yo te vendo las naranjas, los limones o los espárragos y tú me vendes el Volkswagen y el BMW y tal, ¿vale?

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