Cruzar el río

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Transcripción del vídeo
¿Qué es la obediencia?
Ha llegado la hora de tocar un tema delicado, la obediencia. ¿De verdad es necesaria?
En la familia y en la escuela, la figura de la autoridad resulta natural.
Pero ¿qué pasa en ámbitos como la empresa, donde la superioridad no es tan objetiva?
La relación de jefe y subordinado a veces se debe a la antigüedad, o a circunstancias vitales o a motivos aleatorios.
Se trata en definitiva de una obediencia artificial y para que funcione hay algo fundamental, ganarse el respeto.
En el siglo II a.C. el romano décimo junio bruto necesitaba cruzar el río Limia para entrar y conquistar Galicia.
Sin embargo, sus legionarios se negaban porque lo identificaban con el río Lezos que en la mitología estaba identificado como el olvido.
Décimo cruzó entonces en cabeza el río y desde el otro lado fue llamando uno por uno a sus legionarios
demostrando que no había olvidado sus nombres y que era un líder al que se podía seguir.
Estos ejemplos se resumen en una frase de la película del Hobbit inspirada en la novela de Tolkien que antecede al Señor de los Anillos.
Cuando la batalla de Moria aparece perdida, aparece Thorin con su escudo de roble y se enfrenta a Azo, el líder de los orcos
y gracias a su intervención salva a los demás enanos.
Y Balin piensa, he ahí a uno al que podría seguir, he ahí a uno al que podría llamar rey.
Sin el acuerdo, la obediencia artificial es imposible.
Por eso debemos buscar en nuestro entorno a nuestro décimo, a nuestro Cid o a nuestro Bali.
Y también podrías preguntártelo a ti mismo, ¿me seguiría mi equipo hasta el fin del mundo?
Solo hay una manera de comprobarlo, cruzando el río.
Gracias por ver el video.
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