Nº 1Programa Empresa y PersonaLección 17 de 107

El fruto

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Transcripción del vídeo

La imagen del árbol nos ha servido para ilustrar la naturaleza orgánica y social de la empresa.

Pero la metáfora no acaba aquí. El protagonista de la empresa es el empleado, el líder.

Uno de los mayores retos a los que se enfrentan las instituciones actuales es lo que Zygmunt Bauman

denomina sociedades líquidas. Y es que vivimos en una época marcada por la inestabilidad,

la inconstancia, la indefinición, que a su vez produce colectividades líquidas. Si el empleado

tiene clara la misión de la empresa y la coordinación entre las partes hacia un mismo

fin ayudará a construir un sólido edificio en lugar de una realidad etérea. Y para eso la

empresa necesita que el empleado tenga algo especial. Liderazgo. Y no nos engañemos, el

liderazgo no está reservado a los CEOs o directivos más importantes. Líderes también pueden ser el

cuadro medio, el responsable de un pequeño equipo e incluso el becario que acaba de llegar. No es

una cuestión jerárquica, es una cuestión de actitud, de responsabilidad. La manera de actuar

líder se caracteriza por una capacidad para comprender y hacer suyo el fin de la empresa.

No vive por inercia, sino que se pregunta qué es la empresa, cuál es su papel en ella y qué sentido

tienen la actividad empresarial y su propia contribución a ella. El líder, en definitiva,

es capaz de vislumbrar una misión y de hacerse responsable de ella. El antropólogo cultural

Joseph Campbell propone en su teoría del monomito que todas las epopeyas del mundo,

incluyendo las contemporáneas, siguen un mismo patrón, una misión llamada el viaje del héroe.

Ulises, Moisés, Kochalcoatl, Dante, los protagonistas de los cuentos populares o incluso las superproducciones de Hollywood

parten de su hogar, afrontan una aventura en un mundo hostil lleno de peripecias y retornan transformados.

El líder, por tanto, al igual que el héroe, se pregunta cuál es su misión y gracias a ella se redescubre a sí mismo y crece.

Siguiendo el viaje del héroe, este curso plantea la pregunta por el ser de la empresa,

desarrolla la cuestión de la ceda de la empresa y presenta un fin o misión natural de la empresa que permite redescubrir nuestro vínculo con ella.

Como hemos visto, el liderazgo es una conquista del día a día, un viaje de crecimiento personal.

Al comprender y hacer suyo el fin de la empresa, el líder encuentra su misión.

Por tanto, sin misión no hay liderazgo y sin liderazgo no hay misión.

¿Sabes ya cuál es la tuya?

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