Emprendedores

El vídeo de esta lección llega en unos días.Mientras tanto, tienes el texto de la lección aquí debajo.
Transcripción del vídeo
Las razones generales que mueven a una persona para lanzar un proyecto empresarial o una startup, una empresa,
yo creo que vienen en primer lugar de la necesidad de crear algo desde cero.
Yo creo que todo emprendedor tiene esa necesidad de, bueno, igual que hace un zapatero que coge caucho, coge cordones y coge cuero y hace un zapato,
pues coger algo de la nada y crear algo partiendo de una idea, de una idea que muchas veces es la famosa idea en una servilleta,
esa idea que has pintado y que luego cuando la llevas a la realidad ha cambiado totalmente, pero que parte de ahí.
Seguro que hay muchísimas motivaciones dependiendo de cada persona,
pero yo creo que hay tres que a mí me parece que se cumplen casi siempre.
Una es, por supuesto, ganarse la vida, al final hacer las cosas para buscarte un medio de vida,
pero más importante que eso muchas veces es por un lado crear algo, porque al final del día el ser humano yo creo que es el único ser que tiene ambición por crear,
desde que pintábamos los bisontes en Altamira, bueno pintábamos no, pintábamos los que estuvieran entonces, crear algo y luego la independencia, la autonomía,
el tópico de ser su propio jefe y yo creo que esa mezcla es lo que a la gente le lleva a emprender.
dependen mucho del momento histórico en el que estemos.
Si vamos a analizar por qué se emprendía después de la guerra mundial o la española,
o por qué se emprendió en el siglo XXI, son motivos completamente distintos.
Tienen mucho que ver con la situación en la que se encuentra la sociedad.
Pienso que tiene que ver mucho más con la actitud que con la aptitud.
Se trata de un impulso genuinamente humano,
que nos mueve a querer participar en el proceso de cambio, de mejora continua, de creatividad en el que vivimos inmersos.
Pueden ser súper variadas, puede ser desde el tema económico al tema de sentirse más libre, de estar cansado de tu trabajo de siempre y querer probar algo nuevo.
Yo creo que depende también de la situación de cada persona, de la edad y demás, tiene que tener un motivo u otro para que dé ese paso, de dejarlo todo
y pones a aprender algo desde cero.
Si me lo permites, añadiría que en algunos subyace el tema del legado.
Es decir, crear algo, no solamente por el hecho de construir algo y generar valor, generar riqueza,
innovar haciendo algo que otros no hacen o hacerlo de una forma diferente como otros lo hacen,
sino también por ese valor que tiene además el ser humano,
que es intentar perdurar en el tiempo.
Yo creo que tienen que ver con distintos ángulos,
algunos positivos, otros no tanto.
Quizá algunas veces en la parte no tan positiva,
creo que tampoco es malo el orgullo.
Si llevas mucho tiempo en un sitio o quieres demostrar algo,
pues te puede animar o invitar a iniciar un proyecto empresarial o a emprender.
Otra de las cosas que lleva a las personas a emprender,
en mi caso o las personas que conozco,
es la necesidad de que las cosas sucedan.
Cuando tú trabajas en una gran corporación,
hay cuatro, cinco o seis capas de decisión
que llevan a que las cosas tarden mucho en producirse,
que cuando se producen ya ha pasado el tiempo que era el oportuno para que surgieran.
Esto en una startup, en una empresa pequeña,
en un proyecto emprendedor, surge mucho más rápido y se produce mucho más rápido.
Esa naturaleza de construcción sobre la innovación,
construcción para crear valor, construcción para ganar dinero,
sanamente, y construcción para generar un legado,
yo creo que arman una iniciativa hacia el emprendedor muy interesante.
Es que ganar dinero es legítimo, no es bueno que sea tu única motivación,
eso es verdad, pero vamos, que sea una de ellas es perfectamente,
en mi opinión, legítimo.
Se critica al empresario, al rico, muchas veces se llena la boca del rico.
La palabra rico puede ser muy interesante en cuanto generas riqueza a la sociedad, en cuanto aportas mucho a la sociedad, en cuanto das muchos puestos de trabajo, en cuanto haces crecer a la gente, en cuanto tratas bien a tus trabajadores, en cuanto haces con el dinero que ganas crear riqueza en el país, en cuanto puedes destinar parte de esa riqueza a muy buenas obras que generen un impacto en la sociedad muy potente y al mismo tiempo, en términos de justicia, como decías tú antes,
que revierta también en el beneficio de uno.
También otra de las razones principales que mueve a una persona a emprender
es querer causar un impacto ya no solo económico, sino también a lo mejor medioambiental o social
y querer cambiar algo que cree que puede cambiar en la sociedad.
Pero en líneas generales una persona que decide arrancar un proyecto empresarial
es porque tiene una ilusión, un proyecto, un concepto que cree que puede modificar, renovar, mejorar lo que hay.
Y dice, por aquí voy yo a ir yo, a lo mejor ni tengo que crear un equipo y me van a seguir.
Pero esto no lo ha hecho exactamente como lo voy a hacer yo, es un aporte al mundo empresarial, social, económico,
por lo que la gente decide emprender. También por otros muchos motivos, el económico, desde luego, también depende de cada persona.
La empresa no solo crea valor para el accionista, no solo es una generadora de dividendos, es una generadora de valor para muchos grupos de interés.
Es una cadena constante de creación de valor.
Claro. Entonces es extremadamente injusto pensar que alguien crea una empresa solo para obtener beneficios para él.
Desde el punto de vista positivo, que creo que es lo importante, hay muchos factores.
El primero, el querer hacer algo, demostrar algo, tener, siempre digo que hay como,
tiene que haber una especie de gen que te está ahí detrás diciendo,
¿por qué no haces esto? ¿por qué no emprendes? ¿por qué no demuestras que puedes hacer esto?
Y que esta idea que has tenido y que alguna vez has comentado,
la puedes poner en marcha y transformarla en algo útil, práctico, interesante, que te llene.
Yo creo que son todos estos factores los que al final empujan a alguien a iniciar un proyecto,
aparte de la educación o el entorno en el que vives, que a veces también te anima a hacerlo.
Tiene que ver mucho con la capacidad creativa, consciente del ser humano, de todo ser humano, no es una técnica.
De esta actitud de la observación y de la reflexión creativa, en búsqueda, con un pie levantado, nace de pronto la idea.
Un emprendedor piensa en la pirámide de Maslow al revés, es decir, todo el mundo piensa en las necesidades básicas, fisiológicas, seguridad, etc.
Un emprendedor le da la vuelta y lo primero es la autorrealización, luego va avanzando y si puede ya comerá, y si puede ya llegará a esas necesidades básicas.
A partir de ese momento, de esa idea, lo más habitual es que no ocurra nada, que la pereza, el miedo, las comodidades apaguen esa chispa.
Sin embargo, en algunos casos uno se enamora de esa idea y se compromete consigo mismo a luchar por hacer la realidad.
A partir de ahí, vientos, tempestades, tormentas, periodos de calma y también soleados.
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