La identificación con una misión: los espartanos en las termópilas y los atenienses en salamina

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La ciudad de Esparta, que era una ciudad-estado, como todas las de la Grecia antigua, era, sin embargo, un tanto singular, porque los niños, varones, a partir de los siete años, se les separaba de su familia y se iban a vivir a un campamento dedicándose a prepararse para ser soldados, que era la principal función de los hombres libres de Esparta.
El nombre de Esparta ya nos sugiere inmediatamente la cualidad de espartano, una persona austera, adusta, seria y lacónica.
Lacónica quiere decir pocas palabras porque Esparta estaba situada en una región de Grecia, en el Peloponeso,
y dentro del Peloponeso en otra más pequeña que se llamaba Laconia, que eran habitantes de pocas palabras.
Los hombres libres se dedicaban a prepararse para la guerra, las mujeres cuidaban de la casa y de los niños,
y existía una clase de personas, los hilotas, que eran esclavos de vida muy dura,
vida muy poco agradable, que eran los que cultivaban los campos,
y una clase intermedia, que eran los periecos, que eran artesanos, comerciantes,
en fin, todas estas profesiones que son necesarias para la vida.
La vida de campamento, en la que se ingresaba, como ya he dicho, a los siete años,
era una vida extraordinariamente dura.
La comida era mala y poca, las condiciones de vida eran también terribles, por ejemplo, a los chicos hasta los 12 años no se les entregaba ninguna ropa de abrigo y sin embargo tenían que bañarse todos los días en las aguas del río Grotas, que era un río frío, y se secaban al aire, con lo cual muchos acababan muriendo antes de llegar a esa edad.
y tenían que hacer toda clase de ejercicios físicos y militares
y al conjunto de estos ejercicios se llamaba la palestra.
Por otro lado, digo que esta era una ciudad singular
porque eso solo ocurría en Esparta,
el resto de las ciudades gregas no tenían esta forma de vida.
Y es el caso de Temístocles, que era un griego nacido en Atenas
en el año 524 a.C., pero no era de la clase aristocrática.
porque su madre era extranjera y, de hecho, su familia no vivía en Atenas,
en Atenas propiamente dicho, sino en Cinosargos, que era un barrio de Atenas,
extranjuros de la ciudad, donde se alojaban los inmigrantes.
Pero, sin embargo, Tremístocles debía tener unas enormes cualidades de relación social
porque, siendo de una clase, digamos, más baja que las familias pudientes y clásicas de Atenas,
sin embargo consiguió que los niños, compañeros de estudios que eran de una clase más alta,
fuesen a jugar con él a Cinosargos y no él a jugar a Atenas, lo cual pues ya revela que debía tener una
una cierta mano izquierda para el trato con las gentes. Y en efecto con 31 años Temístocles fue elegido
arconte que era algo así como los cónsules en roma es decir los los jefes civiles y militares
y económicos de la ciudad y eran dos lo mismo que en roma porque el amor griego por la libertad pues
hacía que no quisiesen poner en manos de una sola persona en la jefatura o la dirección de la ciudad
de mixto inglés participó en la batalla de maratón en el año 490 en la que fue derrotado darío primero
rey de Persia. Las guerras médicas, los persas se les llamaban también medos, por eso se
llamaban guerras médicas, son de una importancia extraordinaria porque pensemos que si en vez
de ganar los griegos hubiesen ganado los persas, Europa sería otra cosa, totalmente distinta,
sería mucho más asiática. Al fin y al cabo Europa se forma a partir de la filosofía griega,
del sentido religioso judio-cristiano y del derecho romano.
Nos hubiese faltado algo muy importante que es la filosofía griega.
Pero en fin, Darío fue derrotado en Maratón,
donde además de ser una importante batalla,
dio lugar a una famosa carrera,
y Temístocles, siendo ya arconte,
entendió perfectamente que contra el inmenso ejército persa,
los griegos, aunque estuviesen coaligados en todas las ciudades griegas, pues era muy difícil ganarles.
Y entonces insistió mucho en crear una flota para enfrentarse a los persas en la mar, antes de que pusiesen pie en tierra.
Y ahí estuvo apoyado, no sé si mediante algún subterfugio o no, porque consultado el oráculo de Delfos,
que decía normalmente cosas incomprensibles, pero sin embargo esta vez el oráculo de Delfos dijo que Grecia tenía que salvarse con las murallas de madera.
Y Temístocles entendió, y los griegos entendieron con razón, que tenían que defenderse en la mar, porque los barcos eran de madera.
Y efectivamente, Temístocles consiguió que la liga griega crease una flota de 200 trirremes, y lo que es más importante, logró adiestrar tripulaciones para esos 200 barcos, que no era nada fácil.
y desde luego Temístocles estaba en lo cierto.
En la Segunda Guerra Médica, Jerjes, que también venía como su padre,
con un inmenso ejército y una inmensa flota de 1.200 barcos,
después de saquear Atenas, intentó la conquista de toda Grecia.
Como curiosidad tengo que decir que en la flota persa,
una de las escuadras las mandaba la reina de Artemisia, algo realmente curioso por la época en que, perdón, Artemisia, reina de Alicarnaso.
Bien, pues Temístocles ahí demostró primero un gran sentido estratégico y en segundo lugar una gran habilidad,
porque la flota griega se refugió en el Golfo Sarónico detrás de la isla de Saramina,
es decir, entre el continente y la isla de Saramina.
Y además mandó a un marinero griego que se hizo pasar por desertor
y que le hizo creer a Darío que la flota griega estaba totalmente desmoralizada
y que no iba a presentar combate.
Temístocles contaba en ese momento con 200 barcos en el Golfo Sarónico,
un golfo pequeño, y dos grandes ventajas frente a Jerjes.
Una, que Jerjes creía que los griegos estaban desmoralizados,
cosa que no era cierta, y segundo, que la flota de Jerjes,
de 1.200 barcos, no cabía en el Golfo de Salamina.
Es que además, detrás de Salamina, en el Golfo Salónico.
Además, para entrar en el Golfo Salónico, ahí tiene dos entradas, una al este y otra al oeste.
La del oeste es muy complicada, llena de bajos, de piedras, de rocas, impracticable.
Y la del este es algo mejor, pero los barcos tenían que pasar, no sé si de uno en uno, pero vamos, muy poquito a poco.
y de esta forma lo que era una desventaja, la inferioridad de la flota persa, sin embargo se convirtió en una ventaja porque los barcos persas no podían maniobrar en aquella angostura, en aquellos estrechos
y los barcos persas fueron entrando y Temístocles los fue cazando poco a poco, con lo cual de nada servía la enorme superioridad de la flota persa frente a la inferioridad de la flota griega
y ganó la batalla de Salamina, con lo cual Jerjes ya se avecinaba el invierno, dejó a su general Mardonio con tropas acantonadas cerca de Atenas,
pero tuvo que retirarse a sus cuarteles en Asia Menor.
Al año siguiente volvió Jerjes, Mardonio se había mantenido como pudo en las proximidades de Atenas,
y ya en la batalla de Platea, que es el año siguiente, ya en el año 479 a.C.,
se consumó de una forma contundente la victoria de los aliados griegos sobre el inversor persa.
Y en los prolegómenos de Platea, Temístocles, que había sido nombrado comandante en jefe
de todas las fuerzas aliadas de las ciudades griegas,
paseaba un día pensando en la táctica que iban a hacer frente al ejército persa que era inmenso
y sin darse cuenta, embebido en sus pensamientos,
se pasó por la parte del campamento donde estaban los espartanos.
Y se quedó mirando al cocinero que estaba haciendo la sopa,
una sopa que contenía agua, vinagre, sal y pan moreno.
Ya por los ingredientes nos podemos imaginar que aquello no era especialmente sabroso.
Y como se quedó mirando, el cocinero le dijo, ¿quieres probarla?
Temístocles aceptó un cuenco, pero en cuanto se llevaba la boca lo escupió porque aquello era un brebaje intragable.
Y el cocinero le dijo, le falta algo. ¿Qué le falta?
Le falta haber hecho todos los ejercicios de la palestra y haberte bañado en el río Grotas.
Lo que le faltaba a Temístocles era ser espartano.
Temístocles era griego, era mucho más refinado y por lo tanto tenía esa falta en su persona, en su formación.
Temístocles siguió su carrera política y militar, llegó a tener una gran fortuna personal,
pero su poder fue tan grande que los griegos, siempre celosos de su libertad y su independencia,
lo mandaron al ostracismo, lo mandaron al destierro, y paradójicamente acabó en el imperio persa siendo consejero de Artajerges,
el hijo de Jerges, su principal enemigo. Paradojas de la vida. De todo esto yo creo que se pueden sacar dos enseñanzas.
La primera, que los espartanos, que efectivamente eran mirados un poco por encima del hombro por los otros griegos, porque su vida era, como su nombre dice, espartana, era dura, era poco orcinada en todos los sentidos,
pero sin embargo tenían otras cualidades que en aquel momento, en el momento de las guerras médicas
en ese momento, esos largos años de guerras médicas, fueron muy importantes para la defensa de Grecia
y para el porvenir de Europa, porque vuelvo a lo de antes, Europa no sería la misma sin la filosofía griega
si Grecia hubiese sucumbido ante el empuje de las masas asiáticas, pues sería evidentemente otra cosa
Y en segundo lugar, que cuanto más alto se sube, más dura será la caída, como dice la novela y la película.
Es cierto que el ser humano tiene una cierta tendencia a la envidia, y sobre todo, quizá, seguramente el pecado capital más típico de los españoles.
Y por eso es conveniente, en primer lugar, rechazar este sentimiento porque no es nada sano y además es incluso hasta pernicioso para el propio sujeto que tiene envidia.
pero en segundo lugar hay que tener también cuidado con que la subida no sea especialmente
ofensiva o pueda parecer ofensiva al resto de la gente porque porque siempre siempre
habrá alguien que intente hacernos caer y las caídas son dolorosas
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